Lunes, 27 de abril de 2009
Parto del principio filosófico que lo que va contra la moral es inmoral. Ahora bien, la moralidad es la ideología humana que orienta todo comportamiento del hombre para que sea humano; por lo tanto la “inmoralidad” es la que dirige toda actuación del hombre convirtiéndola en “inhumana”. ¿Queda claro este presupuesto?
Entonces, analizando friamente la filosofía moral que predica y practica el gobierno insistentemente, nos capacita para llegar a una conclusión categórica, rotunda: el gobierno está fundamentado en la “inmoralidad”.
La verdad en su dimensión moral se da cuando hay concordancia entre lo que se está diciendo y lo que se hace en la realidad de la vida humana. Esto es lo humano. Lo contrario a estos conceptos se llama “mentira” y transforma todo comportamiento asentado en ella en actuación mentirosa, “inmoral” y en consecuencia, podemos calificarla también como “inhumana”.
Pues esto es lo que vemos en la tele, oímos en la radio y leemos en la prensa, cuando los representantes del gobierno aparecen en la pantalla, en las ondas y en el papel.
El gobierno en pleno es mentiroso porque cuando habla el presidente del gobierno lo hace en nombre de todos los que se sientan en la mesa del consejo de ministros. Y Zapatero no hace más que ensartar mentira tras mentira… negación de la crisis, promesas de pleno empleo, salida de la crisis en el mes más próximo, defensa de la salud plena de las cajas de ahorro…, negación continua de no dialogar con Eta, negar la culpabilidad de provocar la crisis… echar la culpa del mal provocado por ellos a otros, falsiificación de las cifras de parados del EPE, etc, etc. Dejo al lector que continúe con el listado iniciado ¿?
Y la vicepresidenta hace de portavoz de lo que se cuece en el consejo de ministro, incluyendo preferentemente al presidente Zapatero. Los oídos de los oyentes, menos los sociatas, sufren unos pinchazos desconcertantes cada vez que aparece de la Vega haciendo de altavoz, porque se ve en su misma expresión fisiológica que no se cree ni ella lo que está diciendo.
Y se quedan tan panchos todos ellos cuando han soltado las insorpotables soflamas. Me considero un masoquista porque soy capaz de seguir escuchando tantas mentiras.
Es que ya no es solamente mentiroso el presidente, sino también su portavoz, la viceprimera presidenta, que pone la voz a las mentiras; también son mentirosos todos los que se sientan en la mesa del consejo de ministros porque, si no cooperan directamente a crear y propagar las mentiras, sí que colaboran indirectamente cuando asienten y no se oponen. Y lo mismo podemos decir de todos aquellos, claro está, los sociatas, que consciente o inconscientemente aplauden y sonríen las gracietas mentirosas del presidente. Y, por extensión, participan de las mentiras de Zapatero, aquellos medios de comunicación social que subrayan las mentiras y las propagan en sus Medios como verdades del Gobierno.
En conclusión, tenemos unos gobernantes “inmorales” porque su base filosófica no es otra que la “inmoralidad”.
Por: BVDelgado | otero | Comentarios (0) | Referencias (0)
mis reflexiones filosóficas y sociales, en voz alta, sobre la realidad de la vida humana, invitando, a su vez, a dialogar reposadamente, e intercambiando así nuestras posibles posiciones plurales.
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com