Miércoles, 21 de enero de 2009
Es común la opinión de que nos mandan mentirosos, asentados en la facilidad de propagar engaños, “trileros”, malverdadores de nuestro dinero, aparentemente unos inútiles, aprovechados en bien de los intereses “nacionalistas” al estilo de sanguijuelas, gastadores incontrolados al servicio propio, antipatriotas en el más genuínos sentido de la palabra, interpretadores a su antojo del término “nación” …
Imaginémosnos que uno venido de otro planeta cae en nuestro país y ve en nuestros gobernantes que son ciertos estos apelativos de la opinión bastante generalizada. Y a su extrañeza le tenemos que responder deciendole que bastante más de la mitad de los españoles les hemos dado el poder en las elecciones y casi la otra mitad, la oposición, transige en las propelías de los gobernantes. Seguro que el imaginario interlocutor diría que nos gobiernan los que nos merecemos.
Y es verdad, porque el presidente del gobierno ha salido del Parlamento, que a su vez se rodeó de los ministros y sigue manteniéndoles sentados en la poltrona ministerial. Por su parte, los parlamentarios fueron votados democráticamente por más de la mitad de los electores en los reciente comicios. Así pues, tiene razón nuestro extraterreste al culpar a esta mayoría de españoles de todos lo que bien o mal hacen los políticos asentados en la cúspide del poder.
En un primer momento me pareció que la afirmación inculpadora de mi extraterrestre interlocutor era un poco exagerada. ¿Cómo nos vamos a merecer estos gobernantes la otra escasa mitad de españoles que no les dimos el voto? Nosotros elegimos a los que la pérdida del gobierno, les convertía automáticamente en la oposición de los ganadores. Cierto. ¿Y cuál la función propia de la oposición? Sencillamente, lo que dice la misma palabra, situarse en el lugar “opuesto” al de los que gobiernan. Así de simple. Y basados en esta idea no nos arrepentimos de haber dado el voto a los perdedores. Si no podíamos participar directamente en el gobierno de la nación, lo podríamos hacer indirectamente haciendo oposición para controlar el poder. ¿Es lo que está haciendo la oposición institucionalmente constituída? No. No. Los componentes de la oposición también nos estan engañando. El presidente de la oposición y sus adláteres tendrían que estar continuamente actuando automáticamente como resorte a las continuas tropelías sociopolíticas de nuestros gobernantes. Y eso no lo están haciendo.
En consecuencia, hemos de aceptar resignadamente que en verdad nos “gobiernan los que nos merecemos”.
Por: BVDelgado | otero | Comentarios (0) | Referencias (0)
mis reflexiones filosóficas y sociales, en voz alta, sobre la realidad de la vida humana, invitando, a su vez, a dialogar reposadamente, e intercambiando así nuestras posibles posiciones plurales.
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