Martes, 20 de enero de 2009
Por favor, no me toméis como el creador del término “pandilla” aplicado al grupo sociata en el gobierno; concretamente los que se sientan alrrededor de la mesa del consejo de ministros. Es copia, pues mi imaginación no da para tanto. La pregunta, creo, sí es certera. Los ministros constituyen también gobierno, junto con su presidente y vicepresidentes. No en vano, en los consejos de ministros, supongo, expondran cada uno la problemática correspondiente a su departamento ministerial, a la consideración del resto del consejo. Y el presidente expondrá a estudio la problemática general del país. Y sobre todo, estudiarán de manera especial la cuestión socioeconómica ya que es la base sobre la que se asientan las otras problemáticas del gobierno. Y todo ello será votado por todos. Por lo menos eso es la táctica democrática de todo grupo humano.Entonces, ¿aplicamos a esta “pandilla” los mismos calificativos que hemos atribuído en el escrito anterior al “trio” asentado en la cúspide del poder?Como constatamos que no es la misma actitud de toda la pandilla frente a las mentiras insistentes del trío, entonces vamos a preguntárselo a la Política, a la Etica y a la Psicología. La ciencia psicológica plantea la premisa mayor diciendonos que no todos los miembros de la pandilla reaccionan de la misma manera ante las mentiras de sus jefes. Algunos de ellos aplican todas sus facultades racionales para explicar y justificar la sarta de engaños con los que Zapatero, de la Vega y Solbes intentan engañarnos a todos los “españolitos”, seamos o no pertenecientes a su hueste; consiguiéndolo ciertamente con estos últimos. Mientras que hay otro grupo de ministrillos y ministrillas, me pondríais en un apuro si me pidiérais sus nombres, cuyas facultades racionales no les da mas que para asentir borreguil e interesadamentemente a todo lo que sale de la boca de sus superiores del gobierno.Esto es lo que nos dice la psicología. Y la ética ¿qué nos dice? Una respuesta muy sencilla. De los primeros dice que esta adhesión compulsiva a las mentiras de los que encabezan la mesa del consejo de ministros, participa de la malicia moral de ellos. Y deja al otro grupo, de limitada o escasa racionalidad de algunos, para que la Políitica tome cartas en el asunto. Si no tienen capacidad racional suficiente para desempeñar el cargo dignamente, la conclusión es también sencilla: el que los encumbró al poder, por lo mismo los destituya del cargo ministerial y se lo dá otros que respondan mejor a las espectativas de todos los “españolitos” de a pie.
Por: BVDelgado | otero | Comentarios (0) | Referencias (0)
mis reflexiones filosóficas y sociales, en voz alta, sobre la realidad de la vida humana, invitando, a su vez, a dialogar reposadamente, e intercambiando así nuestras posibles posiciones plurales.
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