Sábado, 02 de septiembre de 2006
¿Puede uno ser feliz aquí abajo y dejar de poseer esta felicidad? Si hablamos de la bienaventuranza imperfecta, cual puede tenerse en esta vida, ciertamente puede perderse.
Esto es manifiesto en la bienaventuranza contemplativa, que puede perderse bien por olvido, como por ejemplo, cuando una enfermedad destruye todos los conocimientos; o bien cuando otras ocupaciones distraen a uno totalmente de la contemplación.
Y también es claro en la felicidad activa, pues la voluntad del hombre puede transformarse de tal manera que puede pasar de la virtud, en cuyo acto consiste fundamentalmente la felicidad, al vicio.
Pero si la virtud permanece íntegra, los cambios exteriores pueden, ciertamente, perturbar esta bienaventuranza, en cuanto que impiden muchas operaciones de las virtudes; pero no pueden quitarla del todo, porque siempre permanece la operación de la virtud mientras el hombre soporte satisfactoriamente las adversidades.
Y porque la felicidad de esta vida puede perderse, y esto parece que está en contra de la razón de bienaventuranza, por eso dice el Filósofo en I Ethiccorum, que algunos son bienaventurados en esta vida, pero no absolutamente, sino como hombres, cuya naturaleza está sometida al cambio.
Por: BVDelgado | Etica | Comentarios (0) | Referencias (0)
mis reflexiones filosóficas y sociales, en voz alta, sobre la realidad de la vida humana, invitando, a su vez, a dialogar reposadamente, e intercambiando así nuestras posibles posiciones plurales.
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com