Jueves, 10 de agosto de 2006
Entre otras muchas cuestiones traemos aquí si puede un hombre ser más plenamente feliz que otro.
Partimos del presupuesto que en la razón de felicidad suprema se incluyen dos cosas: una es el fin último, que es el bien sumo, y otra cosa es la consecución o fruición de este bien.
En cuanto al bien, que es objeto y causa de la bienaventuranza, no puede haber una felicidad última mayor que otra, porque no hay más que un bien sumo, Dios, con cuya fruición los hombres son bienaventurados.
Pero en cuanto a la consecución o fruición de este bien, uno puede ser más feliz que otro, pues cuando más disfruta de este bien, más bienaventurado es.
Ahora bien, sucede que uno puede disfrutar de Dios más perfectamente que otro, porque está mejor dispuesto u ordenado a su fruición. De acuerdo con esto, por tanto, uno puede ser más bienaventurado que otro.
Por: BVDelgado | Etica | Comentarios (0) | Referencias (0)
mis reflexiones filosóficas y sociales, en voz alta, sobre la realidad de la vida humana, invitando, a su vez, a dialogar reposadamente, e intercambiando así nuestras posibles posiciones plurales.
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