Sábado, 29 de julio de 2006
El cuerpo está naturalmente sometido a la sustancia espiritual con respecto al movimiento local
Según eso, como el alma separada es una sustancia espiritual, en consecuencia, cabe afirmar que ésta puede mover con su imperio los cuerpos exteriores
Ahora bien, hay algunas sustancias espirituales cuyo poder respecto de la materia no está vinculado determinadamente a cuerpo alguno, como son los ángeles, que naturalmente están desligados de todo cuerpo; y a éstos pueden obedecer por el movimiento diversos cuerpos.
Pero si la virtud motriz de alguna sustancia separada está destinada naturalmente a mover algún cuerpo determinado, tal sustancia no podrá mover un cuerpo mayor que ella, aunque sí uno menor. Por eso, dicen los Filósofos que el motor de un cielo inferior no puede mover un cielo superior.
En conclusión, estando el alma, por su naturaleza, determinada a mover el cuerpo del que es forma, no puede mover, por su fuerza natural, ningún otro cuerpo extraño a ella.
Por: BVDelgado | Antropología | Comentarios (0) | Referencias (0)
mis reflexiones filosóficas y sociales, en voz alta, sobre la realidad de la vida humana, invitando, a su vez, a dialogar reposadamente, e intercambiando así nuestras posibles posiciones plurales.
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