Viernes, 05 de mayo de 2006
Si en el semen hay algún principio activo del alma sensitiva, cabe preguntarnos si éste permanece o desaparece, una vez engendrado ya el animal.
Lo más seguro es que este principio activo de la sustancia seminal no puede permanecer, porque o se identificaría con el alma sensitiva del animal engendrado, lo cual es imposible, ya que así sería uno mismo el que engendró y el engendrado, esto es, el que hace y lo hecho. O, por otra parte, se distinguiría de ello, lo cual también es imposible, porque en un mismo animal no puede haber más que un solo principio formal, puesto que es una sola alma.
También parece imposible que no permanezca, pues en tal caso se daría un agente que obrase para la corrupción del mismo; lo cual es imposible. Por lo tanto, el alma sensitiva no puede ser engendrada de la sustancia seminal.
No obstante, hay que añadir que en los animales perfectos, que son engendrados por unión carnal de sexos, el principio activo está en la sustancia seminal del género masculino, como lo explica el Filósofo en el libro “De la Generación Animal”. Mientras que la materia del feto es lo suministrado por la hembra.
En esta materia se encuentra ya desde el principio el alma vegetativa, pero no obrando, es decir, en acto segundo, sino en acto primero, tal como está, por ejemplo, el alma sensitiva en los seres humanos mientras duermen.
Pero cuando comienza a tomar alimento, de hecho está ya obrando. Esta materia, pues, se va alterando por la virtud seminal activa hasta llegar a ser en acto alma sensitiva; pero no de tal modo que la virtud que había en el semen se convierte en alma sensitiva, en cuyo caso sería uno mismo el que engendra y el engendrado, y esto se parecería más a la nutrición y al crecimiento que a la generación, como también anota el mismo Filósofo.
Despues que, por la virtud del principio activo que había en el semen, se produce en el engendrado el alma sensitiva en lo referente a alguna parte principal. Esta misma alma sensitiva de la prole comienza ya a actuar para el complemento del propio cuerpo por la nutrición y el crecimiento.
Pero el principio activo existente antes en el semen, deja de existir al disolverse el semen y desvanecerse el espíritu inherente a él. En esta desaparición no hay inconveniente alguno, pues esta virtud no es agente principal, sino instrumental; y la moción del instrumento cesa una vez que se ha producido el efecto.
Por: BVDelgado | Cosmología | Comentarios (0) | Referencias (0)
mis reflexiones filosóficas y sociales, en voz alta, sobre la realidad de la vida humana, invitando, a su vez, a dialogar reposadamente, e intercambiando así nuestras posibles posiciones plurales.
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