Viernes, 17 de febrero de 2006
Los entes de razón pueden multiplicarse hasta el infinito; por eso las cantidades matemáticas pueden aumentarse hasta el infinito.
Por eso mismo, las especies de los números son también infinitas, ya que, dado un número cualquiera, la razón puede pensar otro mayor.
También, el deseo del fin depende de un concepto de la razón. Así, pues, parece que cabe también un proceso mental infinito en los fines. 
No obstante, en las cosas que existen realmente, la razón comienza a partir de principios naturalmente conocidos y llega hasta un término concreto. De ahí que el Filósofo, en I Posteris, razona que en las demostraciones no hay un proceso al infinito, porque en ellas se atiene a cosas conexas entre sí esencialmente, y no accidentalmente.
En cambio, en las cosas que se relacionan entre sí accidentalmente, la razón puede muy bien proceder hasta el infinito. De modo que unir una cantidad o una unidad a otra cantidad o número dados, en cuanto tales, es puramente accidental; por eso, nada impide a la razón proceder hasta el infinito.
Por: BVDelgado | Etica | Comentarios (0) | Referencias (0)
mis reflexiones filosóficas y sociales, en voz alta, sobre la realidad de la vida humana, invitando, a su vez, a dialogar reposadamente, e intercambiando así nuestras posibles posiciones plurales.
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