Jueves, 16 de febrero de 2006
Todo lo que es accidentalmente está reducido a aquello que es esencial. Pero el bien es causa del mal accidentalmente. Por lo tanto, es necesario suponer algún sumo mal que sea causa de los males esencialmente.
Tampoco puede decirse que el mal no tiene causa esencial, sino sólo accidental, porque se seguiría de ello que el mal no se daría en muchos, sino en pocos.
Conocemos que el mal no puede tener causa más que accidentalmente. Por eso, es imposible hacer una reducción a algo que sea esencialmente causa del mal. 
Al decir que el mal está en muchos, se está diciendo algo absolutamente falso. Pues los seres sometidos a generación y corrupción, los únicos en los que se da el mal natural, son la parte más pequeña de todo el universo.
Además, en cada una de las especies, el defecto natural se da escasamente. Sólo en el hombre parece que se da el mal a menudo, porque el bien del hombre, centrado en los sentidos, no es un bien del hombre en cuanto hombre, es decir, conforme a la razón. Ya que muchos se guían más por los sentidos que por la razón.
Por: BVDelgado | Metafísica | Comentarios (0) | Referencias (0)
mis reflexiones filosóficas y sociales, en voz alta, sobre la realidad de la vida humana, invitando, a su vez, a dialogar reposadamente, e intercambiando así nuestras posibles posiciones plurales.
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com