Lunes, 13 de febrero de 2006
En el supuesto estado primigenio de inocencia del ser humano y en el estado actual de los niños, ¿cómo adquieren éstos el conocimiento de las cosas?
Como presupuesto, partimos del convencimiento de que lo que sobrepasa la naturaleza es creído por razón de autoridad.
Ciertamente, donde falta la autoridad debemos seguir el orden natural. Ya que en el orden natural del hombre está el que se adquiere la ciencia por medio de los sentidos. Por eso el alma se une al cuerpo, porque lo necesita para su propia operación. No lo necesitaría si, desde el principio de su vida, tuviera ciencia infusa. 
Por lo tanto, podemos concluir que ni siquiera en el supuesto estado de inocencia, los niños no habrían nacido con la plenitud de ciencia, sino que la irían aprendiendo con la propia experiencia y también con la ajena a lo largo del tiempo y sin dificultad, preguntando y averiguando.
Por: BVDelgado | Antropología | Comentarios (0) | Referencias (0)
mis reflexiones filosóficas y sociales, en voz alta, sobre la realidad de la vida humana, invitando, a su vez, a dialogar reposadamente, e intercambiando así nuestras posibles posiciones plurales.
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