Viernes, 03 de febrero de 2006
Nada de lo que se refiere a la perfección humana faltaba en aquel supuesto estado primigenio de inocencia del ser humano.
Pues así, como a la perfección del universo contribuyen los diversos grados de cosas, así también la diversidad de sexos acrecienta la perfección de la naturaleza humana.
Por lo tanto, sin duda alguna, en el aquel estado de inocencia del hombre nacerían ambos sexos, varon y hembra.
Por: BVDelgado | Antropología | Comentarios (0) | Referencias (0)
mis reflexiones filosóficas y sociales, en voz alta, sobre la realidad de la vida humana, invitando, a su vez, a dialogar reposadamente, e intercambiando así nuestras posibles posiciones plurales.
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