Domingo, 29 de enero de 2006
Dada la importancia que damos aquí a los amigos, cabe preguntarnos si se requiere la compañía de los amigos para conseguir la felicidad del ser humano?
Para el Filósofo Aristóteles, según leemos en su libro IX Ethicis, si hablamos de la felicidad de la vida presente, para se feliz totalmente el hombre necesita tener amigos; no, ciertamente, por la utilidad que pueda encontrar en ellos, pues se basta a sí mismo; ni por el placer que se encuentre en los mismos, pues el ser humano tiene en sí mismo el deleite perfecto en la operación de la virtud.
Se necesita de los amigos para obrar bien, es decir, para hacerles bien, y para que, al verlos, le agrade hacer el bien, como también para que le ayuden a hacerlo. Porque el ser humano necesita del auxilio de los amigos para obrar bien, tanto en las obras de la vida activa como en las de la vida contemplativa.
Ahora bien, si hablamos aquí de la felicidad perfecta que habrá en la patria definitiva, no se requiere necesariamente la compañía de amigos para ser felices, porque el hombre tiene toda la plenitud de su perfección en su Creador, no en otro ser.
Aunque la compañía de amigos sí que contribuye, en cierta manera, a ser feliz, como sería la coparticipación en la misma dicha. Por eso escribe Agustín de Hipona en VIII “Super Genesim ad litteras”, “Para ser dichosa la criatura espiritual sólo es ayudada intrínsecamente por la eternidad, la verdad y el amor del Creador. Pero extrínsecamente, si podemos hablar de ayudar, quizá únicamente ayude el que se ven mutuamente y se alegran de su compañía en Dios”.
Por: BVDelgado | Etica | Comentarios (0) | Referencias (0)
mis reflexiones filosóficas y sociales, en voz alta, sobre la realidad de la vida humana, invitando, a su vez, a dialogar reposadamente, e intercambiando así nuestras posibles posiciones plurales.
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