Sábado, 31 de diciembre de 2005
¿Para llegar a poseer la felicidad suprema del ser humano se requiere también el cuerpo?
Partimos del hecho que el ser humano puede ser feliz de una manera imperfecta, la que se puede alcanzar en esta vida; y también de un modo perfecto, que consiste precisamente en la visión de Dios en la transcendencia.
Ahora bien, está claro que para la felicidad de esta vida por necesidad se requiere el cuerpo, porque ésta consiste en una operación de la inteligencia, bien sea de la facultad especulativa o de la práctica. Ahora bien, no puede haber operación del entendimiento en esta vida sin imagen, la cual sólo se da en un órgano corpóreo. Por lo tanto, la felicidad que puede tenerse en esta vida depende de algún modo del cuerpo.
Esto también se deduce racionalmente con el siguiente argumento. Porque el entendimiento, para su operación perfecta, sólo necesita del cuerpo para las imágenes, en las que mira la verdad inteligible. Pero es evidente también que la esencia divina no puede verse mediante imágenes. Por consiguiente, la bienaventuranza perfecta del hombre no depende del cuerpo, ya que hemos dicho que consiste en la visión de la esencia divina. En consecuencia, el alma humana puede llegar a la felicidad última sin el cuerpo.
Pero hay que tener en cuenta que una cosa pertenece a la perfección de otra de dos modos. Uno, para constituir la esencia de la cosa, como, por ejemplo, se requiere el alma para la perfección del hombre. Y el otro modo, se requiere para la perfección de una cosa lo que pertenece a su ser bien acabado, como, verbigracia, pertenecen a la perfección del hombre la belleza del cuerpo y la lucidez de ingenio.
Así, pues, aunque el cuerpo no atañe a la perfección de la felicidad suprema humana según el primer modo, sin embargo, sí que concierne a la segunda modalidad. Porque como la operación depende de la naturaleza de la cosa, cuanto más perfecta sea el alma en su naturaleza, más perfectamente tendrá su operación intelectual, en la que consiste la felicidad.
Por: BVDelgado | Etica | Comentarios (0) | Referencias (0)
mis reflexiones filosóficas y sociales, en voz alta, sobre la realidad de la vida humana, invitando, a su vez, a dialogar reposadamente, e intercambiando así nuestras posibles posiciones plurales.
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