Viernes, 23 de diciembre de 2005
El hombre en su estado primigenio tenía vida vegetativa, que requeriría tomar alimentos. Sin embargo, después de esta vida mortal su nueva vida será espiritual por lo que no necesitará alimentarse.
Para demostrar la proposición inicial, el Maestro piensa que el alma racional es al mismo tiempo alma o principio de vida material y espíritu o principio de vida inmaterial.
Pues se dice que es alma por lo que tiene de común con la de los animales el dar vida al cuerpo, esto es, con cuerpo dotado de vida. Pero es también espíritu por lo que tiene de propio y no común con los demás animales, esto es, su facultad intelectiva inmaterial.
Así, pues, en el estado originario del ser humano, el alma racional comunicaba al cuerpo lo que le era común con otros seres; así, el cuerpo es llamado animal, esto es, en cuanto que tiene la vida por el alma. El primer principio de vida en los seres inferiores es el alma vegetativa, como se dice en el libro De anima, a la que le compete alimentarse, engendrar y desarrollarse. 
Por lo tanto, estas cosas se daban en el hombre en el estado original. Pero en el último estado, después de esta vida terrena, el alma hará que redunde en el cuerpo lo que le es peculiar como espíritu, esto es, la inmortalidad en todos, la impasibilidad, la gloria y la virtud en los buenos, cuyos cuerpos serán denominados espirituales.
Después del estado mortal, ciertamente, los hombres no necesitarán alimentarse; sin embargo sí que lo necesitaban en aquel estado primitivo de los orígenes de la humanidad.
Por: BVDelgado | Antropología | Comentarios (0) | Referencias (0)
mis reflexiones filosóficas y sociales, en voz alta, sobre la realidad de la vida humana, invitando, a su vez, a dialogar reposadamente, e intercambiando así nuestras posibles posiciones plurales.
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com