Sábado, 17 de diciembre de 2005
Nuestra cuestión se centra en si cabe la posibilidad de que algún ser humano haya existido sin pasiones
Planteamos el tema a partir del doble sentido dado al concepto de pasión. Un primer sentido sería el que le correspondería propiamente, esto es, cuando algo es privado de su disposición natural. Ciertamente, la pasión es efecto de una acción, y los seres naturales contrarios actúan y también son actuados recíprocamente, pues unos apartan a los otros de su disposición natural.
El otro sentido de pasión es más corriente. Esto es, se toma a la pasión como cualquier mutación, incluso aquella que perfecciona a la naturaleza. En este sentido, por ejemplo, sentir y entender son también un “cierto padecer”.
Entonces, en este segundo sentido, el ser humano, en el supuesto primer estado, era pasible en su alma y en su cuerpo; mientras que si nos referimos al primer sentido de pasión, el hombre era impasible, así como también gozaba de inmortalidad. Por lo cual este hombre hubiera podido librarse de toda pasión, incluso de la muerte, si se hubiera mantenido en aquel supuesto estado primigenio.
Por: BVDelgado | Antropología | Comentarios (0) | Referencias (0)
mis reflexiones filosóficas y sociales, en voz alta, sobre la realidad de la vida humana, invitando, a su vez, a dialogar reposadamente, e intercambiando así nuestras posibles posiciones plurales.
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com