Lunes, 05 de diciembre de 2005
En la teodicea clásica se dice que Dios se hace presente por esencia, presencia y potencia en todas partes de la realidad.
Podemos tomar la presencia de Dios en las cosas de dos maneras: Una, como causa agente; y así, por ejemplo, se dice que está presente en todas las cosas creadas por él. Y una segunda forma, como el objeto de la acción está en su agente. Esto es propio de las operaciones del alma, como, verbigracia, lo conocido está presente en el sujeto que conoce, y lo deseado en el apetito que desea.
Pues bien, de este segundo modo Dios está especialmente presente en las criaturas racionales, que le conocen y le aman puntual o habitualmente.
En lo referente a cómo está en las demás criaturas se puede entender considerando lo que sucede en las demás realidades humanas. Así se dice que el rey está en potencia en todo su reino, aunque no esté presente físicamente en todas las partes del mismo. Igualmente de alguien se dice que está por presencia en todo lo que cae bajo su mirada. Como también se dice que alguien está en casa y, sin embargo, sustancialmente no está en todas y cada una de las partes de la casa. Como también, se dice de aquel que está presente por sustancia o esencia en un lugar cuando lo ocupa por su totalidad física.
Hubo algunos escritores, los maniqueos en concreto, los cuales enseñaban que, así como las realidades espirituales e incorporales eran tales por potestad divina, así las realidades visibles y corporales lo eran por potestad de su principio contrario. Tomás de Aquino no duda afirmar contra ellos que Dios está presente por su poder en todos los seres.
También otros pensadores que, aun cuando confesaron que todo está sujeto al poder de Dios, sin embargo, negaban que la Providencia divina se ocupara de las cosas de este mundo. Igualmente el Maestro se opone a éstos diciendo que Dios está en todas partes.
Además hubo un tercer grupo quienes, aun cuando admitieron la providencia de Dios sobre todo, sostenían que no todo había sido creado por Dios de forma directa, sino sólo a las primeras criaturas, y éstas crearon otras. Contra esta postura el mismo Maestro sostiene que la presencia de Dios en todas partes es por esencia.
En conclusión, hay que decir que Dios está en todos por potencia en cuanto que todo está sometido a su poder; a su vez, que está por presencia en todos en cuanto que todo queda al descubierto ante El; y por último, que está en todos por esencia en cuanto que está presente en todos como razón de ser.
Por: BVDelgado | Teodicea | Comentarios (0) | Referencias (0)
mis reflexiones filosóficas y sociales, en voz alta, sobre la realidad de la vida humana, invitando, a su vez, a dialogar reposadamente, e intercambiando así nuestras posibles posiciones plurales.
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