Jueves, 01 de diciembre de 2005
¿Está la felicidad última del ser humano en la contemplación de la esencia divina?
Ciertamente, la felicidad última y perfecta del hombre sólo puede darse en la visión de la esencia divina. Y para comprenderlo más claramente, el Maestro nos propone dos consideraciones. La primera propuesta es que el hombre no es perfectamente feliz si le queda algo que desear y buscar. La segunda, que la perfección de cualquier facultad sólo se aprecia según la razón de su objeto.
Entonces, sabemos que el objeto de nuestra inteligencia es “lo que es”, es decir, la esencia misma de la realidad, como escribe Aristóteles en su III “De anima”. Por eso, la perfección del entendimiento humano progresa en la medida que conoce la esencia de una cosa. Pero si el entendimiento conoce la esencia de un efecto y, por ella, no puede conocer la esencia de la causa que lo produce, hasta el punto de saber acerca de ésta “qué es”, no se dice que la inteligencia llegue a la esencia de la causa realmente; aunque, mediante el efecto, pueda conocer acerca de ella “si existe”. 
Y así, cuando el hombre conoce un efecto y sabe que tiene una causa, naturalmente queda en él el deseo de saber también “cuál” es esa causa. Y éste es un deseo de admiración, que provoca posterior investigación, como se dice en el principio de Metaphysicis. Por ejemplo, si quien conoce un eclipse de sol piensa que está producido por una cierta causa, entonces nace en él admiración por ella, porque no sabe en qué consiste, y luego investiga sin cesar hasta que llega a conocer la esencia de la causa que produce el eclipse.
Si, pues, la inteligencia humana, conocedora de la esencia de algún efecto creado, sólo llega a conocer acerca de Dios “si existe”, su perfección aún no llega realmente a la causa primera, sino que le queda todavía el deseo natural de buscar dicha causa. Por eso, todavía no puede ser perfectamente feliz.
En conclusión, se requiere, para una felicidad perfecta, que la inteligencia humana alcance la esencia misma de la causa primera. Y así tendrá su perfección mediante una unión con el Ser supremo como con su objeto, en lo único en que consiste la felicidad plena del ser humano.
Por: BVDelgado | Etica | Comentarios (2) | Referencias (0)
La compasión no es un asunto de religión. Es un asunto humano. No es un lujo, es esencial para la supervivencia.
Zolsaihan | 01-12-2005 20:39:02
Muy interesante el escueto comentario sobre la compasión. Me gustaría se esplayara un poco más y me indicara la relación que ha visto con mi post sobre la "esencia divina".
BVDelgado | 10-12-2005 00:29:09
mis reflexiones filosóficas y sociales, en voz alta, sobre la realidad de la vida humana, invitando, a su vez, a dialogar reposadamente, e intercambiando así nuestras posibles posiciones plurales.
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