Miércoles, 30 de noviembre de 2005
El filósofo Dionisio Areopagita nos proporciona una acertada definición de persona: “sustancia individual de naturaleza racional”.
Aun cuando lo universal y lo particular se encuentran en todos los géneros, sin embargo, el individuo se encuentra de modo especial en el género de la sustancia.
Ciertamente, la sustancia se individualiza por sí misma, sin embargo, los accidentes lo hacen por el sujeto que los sustenta, esto es, la sustancia. Así decimos, por ejemplo, “esta blancura es tal en cuanto que se asienta en este sujeto”.
Por eso, también las sustancias individuales tienen un nombre especial que no tienen otras sustancias: hipóstasis o sustancias primeras. 
Pero lo particular e individuo se encuentran de un modo mucho más específico y perfecto en las sustancias racionales que dominan sus actos; siendo éstas no sólo movidas por otras, como las demás, sino que también obran por sí mismas; pues las acciones están en los singulares.
Es por lo que de entre todas las sustancias, los seres singulares de naturaleza racional tienen el nombre especial de “persona”. Por eso, en la definición de persona que nos ofreció el Areopagita, entra la sustancia individual por significar lo singular en el género de la sustancia. Y se le añade naturaleza racional por significar lo singular en las sustancias racionales.
Por: BVDelgado | Metafísica | Comentarios (0) | Referencias (0)
mis reflexiones filosóficas y sociales, en voz alta, sobre la realidad de la vida humana, invitando, a su vez, a dialogar reposadamente, e intercambiando así nuestras posibles posiciones plurales.
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