Lunes, 31 de octubre de 2005
Hilando fino, me permito cuestionar si lo verdadero y lo falso se manifiestan en la realidad como contrarios uno del otro.
Ciertamente, lo verdadero y lo falso se oponen metafísicamente como los contrarios y no de la misma manera que sucede con la afirmación respecto a la negación, según sostuvieron algunos antiguos escritores.
Para probar esta proposición, hay que tener presente que la negación ni añade algo al sujeto ni tampoco lo determina. Por eso es aplicable tanto al ser como al no ser; es el caso, por ejemplo, “el que no ve, el que no está sentado”.
La privación, por su parte, no añade nada al sujeto, pero sí lo determina; ya que se trata de una negación en el sujeto, como bien dice el Filósofo en IV Metaphysicorum. Así en el ejemplo, “ciego” no se dice más que del nacido para poder ver y sin embargo está privado de la vista.
En cambio, lo contrario pone algo y determina al sujeto; así, verbigracia, el “negro” es una especie de color. 
Es lo mismo que sucede con lo falso que también añade algo al sujeto. Ya que, como dice Aristóteles en el mismo libro citado anteriormente, falso se dice de aquello que parece ser lo que no es, o simula no ser lo que es. Pues así como lo verdadero añade algo adecuado al objeto, sin embargo, lo falso, por su parte, añade lo inadecuado. Por consiguiente, es evidente a todas luces que lo verdadero y lo falso son contrarios.
Por: BVDelgado | Metafísica | Comentarios (0) | Referencias (0)
mis reflexiones filosóficas y sociales, en voz alta, sobre la realidad de la vida humana, invitando, a su vez, a dialogar reposadamente, e intercambiando así nuestras posibles posiciones plurales.
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