Sábado, 22 de octubre de 2005
¿La felicidad última del ser humano es una operación? La respuesta afirmativa me parece que justificaría aquellos sentimientos de felicidad que nacen en muchas personas a causa de su actividad. También podemos ser felices trabajando.
Es necesario afirmar que la felicidad última del ser humano es una acción, en la medida que es una realidad creada existente en él. Ciertamente, la bienaventuranza es la perfección última del hombre. Ahora bien, algo es perfecto en tanto está en acto, ya que la potencia sin acto encierra en sí misma imperfección. 
Por eso, es preciso afirmar que la felicidad absoluta humana consiste en el acto último del hombre. Pero está claro también que una operación es el acto último del que obra, por eso el Filósofo, en el libro II De anima, la llama también acto segundo; pues lo que tiene forma puede ser operante en potencia, como, por ejemplo, el sabio es pensante en potencia.
Este razonamiento el Filósofo lo hace extensivo también a las demás cosas cuando afirma en II De caelo, que cada una de ellas existe por su operación.
En conclusión, es necesario que la bienaventuranza del hombre sea una acción.
Por: BVDelgado | Etica | Comentarios (0) | Referencias (0)
mis reflexiones filosóficas y sociales, en voz alta, sobre la realidad de la vida humana, invitando, a su vez, a dialogar reposadamente, e intercambiando así nuestras posibles posiciones plurales.
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