Miércoles, 05 de octubre de 2005
Siguiendo la indagación racional del concepto de Dios, nos preguntamos si en su noción cabría pensar en la carencia de algún elementos necesario para considerarlo como un ser ya acabado.
El Filósofo en el libro XII de los Metaphysicos nos expone que algunos filósofos antiguos, como es el caso de los pitagóricos y el platónico Espeusipo, le negaron al primer Principio lo óptimo y lo más perfecto.
El razonamiento radica en que estos filósofos en sus disquisiciones filosóficas tan sólo tenian presente el principio material de la realidad al que presuponían ser es el más imperfecto. Ciertamente, la materia en cuanto tal está en potencia, por lo que es necesario que el primer principio estuviera en potencia en grado sumo; y por lo mismo también sería en grado sumo imperfecto. 
En cambio, escribe el Maestro, Dios es tenido como primer Principio, pero no material, sino como causa eficiente; y en consecuencia es necesario que sea también perfecto en grado sumo. Pues así como la materia en cuanto tal está en potencia, del mismo modo el agente en cuanto tal está en acto.
De ahí que el primer principio activo precisa estar en acto en grado sumo y consecuentemente también en grado sumo ser perfecto. Pues se dice que algo es perfecto en cuanto que está en acto. Y se llama perfecto a lo que, de cuanto requiere su perfección, nada le falta.
Por: BVDelgado | Teodicea | Comentarios (0) | Referencias (0)
mis reflexiones filosóficas y sociales, en voz alta, sobre la realidad de la vida humana, invitando, a su vez, a dialogar reposadamente, e intercambiando así nuestras posibles posiciones plurales.
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