Martes, 04 de octubre de 2005
En el intento de aquilatar más el concepto de bien, miramos a ver si es adecuada su división en honesto, útil y deleitable.
Es parecer del Maestro que esta división propiamente se refiere al bien humano. Sin embargo, considerando la razón de bien a un nivel más elevado y universal, nos encontramos que esta división propiamente corresponde al bien en cuanto bien.
Una vez más nos reafirmamos en que el bien tiene entidad en cuanto es apetecible y es fin de la tendencia del apetito.
Ahora bien, el fin de esta tendencia del apetito se puede considerar comparándolo al movimiento del cuerpo físico. Que, por otra parte, vemos que este movimiento termina definitivamente en lo último. Y, ciertamente, en su marcha a lo último, también termina éste, de alguna manera, en los puntos intermedios, los cuales reciben el nombre de términos en cuanto que en ellos termina una parte del movimiento.
Y, a su vez, constatamos que el último término tiene que ser entendido bajo dos aspectos: el primero sería aquello a lo que uno se dirige, como puede ser un lugar a una forma; y el otro, como reposo en aquello donde termina el movimiento. 
Con todo lo expuesto anteriormente llegamos a la triple división del bien humano. Así, lo que es apetecido como medio para conseguir el fin último de la tendencia del apetito, lo llamamos “útil”. Y lo que es apetecido como fin último de la tendencia apetitiva, se llama “honesto”, pues entendemos por honesto a todo aquello que es apetecido por lo que es en sí. Por último, aquello en lo que termina toda tendencia del apetito, es decir, la consecución de lo buscado, es el “deleite”.
Por: BVDelgado | Metafísica | Comentarios (0) | Referencias (0)
mis reflexiones filosóficas y sociales, en voz alta, sobre la realidad de la vida humana, invitando, a su vez, a dialogar reposadamente, e intercambiando así nuestras posibles posiciones plurales.
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