Sábado, 01 de octubre de 2005
Para algunos Dios y el mundo es una misma cosa. Entonces, ahora nos preguntamos si este Ser entra en la composición de los demás seres.
En la historia de la filosofía encontramos ciertas inexactitudes erroneas precisamente cuando se trata de este tema errores.
Así, nos encontramos un grupo de pensadores que propusieron que Dios era el alma del mundo, como nos cuenta el filósofo Agustín en el VII De Civitate Dei. A estos pertenecen también los que sostenían que Dios era el alma del primer cielo.
Otro grupo, por su parte, dijeron que Dios era el principio formal de todo. Se atribuye esta opinión concretamente a los almarianos.
Y un tercer error fue el de David de Dinant, el cual, torpemente, propuso que Dios era la materia prima.
Pues bien, todo esto es manifiestamente falso, ya que ni es posible que Dios entre de algún modo en composición de algo, ni como principio formal ni como principio material.
En primer lugar porque, Dios es la primera causa eficiente. Y la causa eficiente no tiene con respecto a la forma del efecto el mismo número, sino sólo la misma especie. El Maestro lo ilustra con este ejemplo: El ser humano engendra un ser humano. La materia, por su parte, no tiene con respecto a la causa eficiente ni el mismo número, ni la misma especie pues aquella está en potencia, mientras que ésta en acto.
Segundo,como quiera que Dios es la primera causa eficiente, le corresponde ser, en cuanto tal, el primer agente. Lo que entra en composición con algo no es, en cuanto tal, el primer agente, sino que lo es el compuesto. Así, por ejemplo, la mano no hace algo, sino que lo hace el hombre con la mano; o el fuego, que calienta por el calor. Se sigue de ahí que Dios no puede ser parte de algo compuesto.
Tercero, porque ninguna parte del compuesto puede ser en absoluto lo primero en los seres; tampoco lo puede ser la materia y la forma, que son las primeras partes de los compuestos. Pues la materia está en potencia, y la potencia, es siempre posterior al acto. La forma que es parte del compuesto es forma participada; de este modo, así como el que participa de algo es posterior al que lo tiene por esencia, así también sucede al mismo participado; verbigracia, el fuego en lo que arde es posterior al fuego en sí mismo. Ciertamente, Dios es absolutamente el primer ser.
Por: BVDelgado | Teodicea | Comentarios (0) | Referencias (0)
mis reflexiones filosóficas y sociales, en voz alta, sobre la realidad de la vida humana, invitando, a su vez, a dialogar reposadamente, e intercambiando así nuestras posibles posiciones plurales.
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