Domingo, 25 de septiembre de 2005
Desde la óptica de un cierto feminismo, nos cuestionamos el ¿por qué se dice, precisamente, que la mujer procede del hombre y no a la inversa?
En el otero empíreo encontramos a pensadores afirmando la conveniencia de que en la primera institución de las cosas, la mujer, a diferencia de los demás animales, fuera formada del hombre. En tres razones de conveniencia el Maestro fundamenta esta aserción.
En primer lugar, para dar así mayor dignidad al primer hombre, el cual, siendo imagen del Creador, el mismo varon fuera el principio de toda su especie, de la misma manera como aceptamenos que Dios es principio de todo el universo.
En segundo lugar, para que el hombre amase más a la mujer y se uniera más inseparablemente a ella al saber que ha sido hecha de él. Esto es particularmente necesario en la especie humana, en la que el varón y la hembra permanecen unidos por toda la vida, algo que no sucede en los demás animales irracionales.
Y por último, porque, como razona el Filósofo en VIII Ethicorum, el hombre y la mujer se unen no sólo respondiendo a la necesidad de la generación, como encontramos en los demás animales, sino para formar un hogar, en el que hay además otras operaciones propias del marido y de la mujer. Y también encuentra fuerza el argumento en hecho de que el varón es la cabeza de la mujer.
En conclusión, era conveniente que la mujer fuese formada del varón como de su principio.
Por: BVDelgado | Antropología | Comentarios (0) | Referencias (0)
mis reflexiones filosóficas y sociales, en voz alta, sobre la realidad de la vida humana, invitando, a su vez, a dialogar reposadamente, e intercambiando así nuestras posibles posiciones plurales.
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