Sábado, 24 de septiembre de 2005
Como en el ser nuestro lo que priva necesariamente es lo complejo, al reflexionar sobre Dios nos parece vamos a encontrar en él la misma complejidad, hasta el punto de extrañarnos ante la posibilidad de ser absolutamente simple
Y ciertamente, el Maestro afirma con rotundidad que Dios es el Ser absolutamente simple, aduciendo diversas pruebas para demostrarlo.
La primera se fundamente en que en Dios no hay composición ni partes de cantidad porque carece de cuerpo; ni está compuesto de forma y de materia, tampoco de naturaleza y supuesto, ni de género y diferencia, ni de sujeto y accidente. Por todo ello queda claro que en Dios no se da compuesto de ningún tipo, por lo que es un Ente completamente simple.
La segunda razón está basada en que todo compuesto es posterior a sus elementos componentes y dependiente de los mismos. En cambio, estamos plenamente convencidos de que Dios es el primer ser, descartanco en consecuencia la precedencia de cualquier otro ente.
La tercera prueba parte del presupuesto que todo compuesto tiene causa, pues donde hay diversidad no se puede formar un todo si no es por una causa que lo unifica. Sin embargo, Dios no carece de causa alguna, ya que es la primera causa eficiente. 
La cuarta, porque en todo compuesto es necesario que se dé potencia y acto. Ciertamente, una parte de esta realidad es acto con respecto a la otra, o, al menos, todas las partes están como en potencia respecto del todo. Esta composición en Dios no existe, pues, por definición, el Ser necesario es Acto puro.
Por último, la quinta argumentación se fundamenta en el principio metafísico de que todo compuesto es algo que no puede aplicarse a cada una de sus partes. Esto resulta evidente en todos los seres compuestos de partes distintas; pues, por ejemplo, ninguna parte del hombre es hombre, o una parte del pie es pie. En cambio, en los seres cuya composición es de partes semejantes, puede decirse del todo lo que se afirma de la parte; verbigracia, es aire la parte del aire, o es agua la parte del agua.
Sin embargo puede decirse algo del todo que no es aplicable a una de las partes. Pues, por ejemplo, si el todo de agua mide litro y medio, lo dicho del todo no es aplicable a su parte.
Así, pues, en todo compuesto hay algo que no es el mismo. Aunque esto puede decirse de lo que tiene forma, es decir, que tenga algo que no es el mismo; como, por ejemplo, en lo blanco hay algo que no pertenece a lo que se dice blanco. Sin embargo, en la forma nada le es extraño.
En conclusión, como Dios es la misma forma, o mejor, el mismo ser, no puede ser compuesto en absoluto.
Por: BVDelgado | Teodicea | Comentarios (0) | Referencias (0)
mis reflexiones filosóficas y sociales, en voz alta, sobre la realidad de la vida humana, invitando, a su vez, a dialogar reposadamente, e intercambiando así nuestras posibles posiciones plurales.
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