Viernes, 29 de julio de 2005
¿Cabría aplicar al Ente, como se da en todos los demás seres naturales, la composición de forma y materia?
Podemos comenzar afirmando rotundamente la imposibilidad de que Dios sea también materia. Con la exposición de tres “porqués”, el interrogante inicial quedará contestado más que suficientemente.
Primero, porque la materia, por definición, es lo que está en potencia, mientras que Dios, por su parte, es puro acto, esto es, sin ningúna mezcla de potencialidad. De ahí que sea imposible aceptar que Dios sea un compuesto de materia y forma.
Segundo, porque, en principio, todo compuesto de materia y forma resulta ser perfecto y bueno debido precisamente ar su forma; por eso la bondad se le aplica a este ser sólo por participación,
por cuanto la materiaparticipa de la forma.
Ahora bien, lo que es bueno y óptimo en grado máximo, Dios es el caso, no es bueno por participación, puesto que lo bueno por esencia es anterior a la bondad por participación. En consecuenia, es imposible que se dé en Dios la composición de materia y forma.
Tercero, porque también es cierto que todo ente que actúa, lo hace concretamente a causa de su forma. Pues la relación de un ser con su obrar está determinada por su relación con la forma.
Pero el ser que es el primero y que obra por su propia naturaleza, también será el primero como forma y por su propia naturaleza. Como quiera que Dios es el primer agente, por cuanto es la primera causa eficiente, se concluye necesariamente que es también por esencia su forma y no un compuesto de materia y forma.
Por: BVDelgado | Teodicea | Comentarios (0) | Referencias (0)
mis reflexiones filosóficas y sociales, en voz alta, sobre la realidad de la vida humana, invitando, a su vez, a dialogar reposadamente, e intercambiando así nuestras posibles posiciones plurales.
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