Domingo, 29 de mayo de 2005
Ciertamente en el cosmos hay realidades corpóreas y otras incorpóreas. Aquí nos preguntamos concretamente, si la luz, ¿es o no es cuerpo?
Por lo que observamos
en las cosas de este mundo, vemos que es imposible que la luz sea cuerpo. Y fundamentamos nuestra aseveración en estos tres conceptos cosmológicos: lugar, movimiento y generación y corrupción de las cosas.
Primero, por lo que respecta al lugar. está claro que el lugar de cualquier cuerpo es distinto del que ocupa otro cuerpo. Sin embargo, constatamos que la luz ocupa el mismo lugar que todas las otras cosas corpóreas.
Tampoco es posible, por naturaleza, ya que dos cuerpos, cualesquiera que sean, están al mismo tiempo en un mismo lugar; porque lo contiguo requiere distinción local. No obstante, vemos que la luz ocupa el mismo lugar y al mismo tiempo que las demás realidades corpóreas del cosmos.
Segundo, teniendo en cuenta el movimiento. Por su parte, si la luz fuese cuerpo, la iluminación sería el movimiento local de ese cuerpo. Pero ningún movimiento local de un cuerpo es instantáneo; porque todo lo que se mueve localmente es necesario que antes llegue al medio que al final. Mas está comprobado que la iluminación es instantánea.
Tampoco puede decirse que se realiza en un tiempo imperceptible. Porque, en un pequeño espacio, el tiempo podría pasar inadvertido, pero no en un espacio grande, como el que va de oriente a occidente; pues ya cuando el sol está en un punto de oriente, queda iluminado todo el hemisferio hasta el punto opuesto.
Y hay algo más a tener presente con respecto al movimiento. Todo cuerpo tiene un movimiento natural determinado; pero el movimiento de la iluminación se extiende a todas partes, tanto en línea recta como circular. Por eso resulta evidente que la iluminación no es el movimiento local de ningún cuerpo.
Tercero, partimos
de los conceptos generación y corrupción. Pues si la luz fuese cuerpo, cuando el aire se oscureciera por falta de iluminación, se seguiría que el cuerpo de la luz se corrompería y su materia tomaría otra forma. Esto no sucede, a no ser que alguien sostenga que también las tinieblas son cuerpo.
Tampoco vemos la materia de la que pueda surgir diariamente un cuerpo capaz de llenar medio hemisferio. Resulta ridículo también decir que por la sola ausencia de iluminación, se corrompa un cuerpo tan inmenso.
Si alguien sostuviera que dicho cuerpo no se corrompe, sino que junto con el sol se acerca y envuelve, ¿quién puede decir que al poner algún cuerpo cerca de una lámpara queda oscurecida toda la habitación? Tampoco parece que la luz se concentre alrededor de la bombilla, pues no se ve que allí haya más luz después que antes.
Por lo tanto, porque todo esto es contrario no sólo a la razón, sino también al sentido, hay que decir que es imposible afirmar que la luz sea cuerpo.
Por: BVDelgado | Cosmología | Comentarios (0) | Referencias (0)
mis reflexiones filosóficas y sociales, en voz alta, sobre la realidad de la vida humana, invitando, a su vez, a dialogar reposadamente, e intercambiando así nuestras posibles posiciones plurales.
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